Biocombustibles | Energías renovables | Desarrollo sostenible
A la hora de evaluar la contaminación y agresión que se genera en el ciclo completo de producción de electricidad por las distintas fuentes energéticas actuales, no sólo debemos tener en cuenta las emisiones de CO2, sino que existen otros residuos y subproductos a los que hay que prestar atención y que suponen una problemática que en algunos casos pueden dejar secuelas durante miles de años.
En el caso del uso de Biomasa para producir electricidad, según los estudios del ‘US Department of Energy – Council for Renewable Energy Education’, la emisión de CO2 es prácticamente nula, mientras que en los casos del Carbón, la energía solar térmica y fotovoltaica, el Gas Natural por ciclo combinado, la energía hidráulica, la nuclear, geotérmica y eólica; la emisión de CO2 se eleva a 1.058’2, 410, 6’6, 8’6, 56’8, 7’4, 5’9 y 3’6 toneladas de CO2 por GWh de producción eléctrica, respectivamente. Un dato que, sin embargo, es algo controvertido con respecto a la emisión de otros agentes contaminantes como el NO2, SO2, CO, Hidrocarburos y partículas sólidas que quedan suspendidas en el aire. En la siguiente podemos ver que la emisión de CO, NO2, SO2, Hidrocarburos y partículas es superior en la producción de electricidad con gas natural, energía nuclear, solar, geotérmica, eólica o hidráulica:
TR= Trazas
También debemos tener en cuenta que el uso de biomasa a grandes niveles repercute seriamente en la biodiversidad y el entorno donde se producen los biocombustibles utilizados. Todo esto nos lleva a una clara conclusión, y es que no existe una fuente de energía óptima si no se toman paralelamente las medidas oportunas para la sostenibilidad global. Más sobre biomasa y desarrollo sostenible








